Que mi prisa por verte, mi deseo por tenerte y roer las escamas ásperas de la inconstancia para que permanezca tierna la esperanza, sean siempre el atavío primordial de nuestra distingida comuníon.

Que al pasar los años mi lerda inmadurez sea para alegrar tus días tristes, que siempre encuentres en mí esa pequeña sombra que te reconforte en los días de calor y en mis labios el trago de amor que tanto necesitas.

Que me plante en tu vida con mis raíces de alegría y no contamine tus días con sucia apatía. Enséñame los rincones que no te atreves a visitar y les pondré una velita para espantar el mal.

Y finalmente que siempre alivianes tu pesar repartiéndolo mitad y mitad, una que sea mía y me haga sentir tuya, completando nuestras piezas que parecían no tener fortuna.

Quiero ser tus manos, tu fuerza, adornarnos la vida con luces y siestas. Romper tus paredes y crear murales, bailar pegaditos con tiempo, sin prisas reír y aclamar que no hay más amor que el de nosotros cuando juntamos nuestro dolor para hacer figuras abstractas envueltas en amor.

Feliz año, feliz vida, feliz el día en que descubrí que tus mágicas caricias curan mis más profundas heridas, que alivias mi llanto con rituales y cantos. Quiero saciar tus deseos, cultivar millones de sueños, cumplir cada uno mientras le robamos al cielo el mejor regalo que es tenernos.

Te amo, precioso, ahí estoy contigo.

Que mi prisa por verte, mi deseo por tenerte y roer las escamas ásperas de la inconstancia para que permanezca tierna la esperanza, sean siempre el atavío primordial de nuestra distingida comuníon.

Que al pasar los años mi lerda inmadurez sea para alegrar tus días tristes, que siempre encuentres en mí esa pequeña sombra que te reconforte en los días de calor y en mis labios el trago de amor que tanto necesitas.

Que me plante en tu vida con mis raíces de alegría y no contamine tus días con sucia apatía. Enséñame los rincones que no te atreves a visitar y les pondré una velita para espantar el mal.

Y finalmente que siempre alivianes tu pesar repartiéndolo mitad y mitad, una que sea mía y me haga sentir tuya, completando nuestras piezas que parecían no tener fortuna.

Quiero ser tus manos, tu fuerza, adornarnos la vida con luces y siestas. Romper tus paredes y crear murales, bailar pegaditos con tiempo, sin prisas reír y aclamar que no hay más amor que el de nosotros cuando juntamos nuestro dolor para hacer figuras abstractas envueltas en amor.

Feliz año, feliz vida, feliz el día en que descubrí que tus mágicas caricias curan mis más profundas heridas, que alivias mi llanto con rituales y cantos. Quiero saciar tus deseos, cultivar millones de sueños, cumplir cada uno mientras le robamos al cielo el mejor regalo que es tenernos.

Te amo, precioso, ahí estoy contigo.